La aparente unanimidad en torno a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, empieza a resquebrajarse en África, uno de los bastiones históricos de su apoyo. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) mantiene oficialmente su respaldo al dirigente suizo, pero fuentes internas señalan que crecen las voces críticas dentro del continente. La situación marca un punto de inflexión en la relación entre la FIFA y las federaciones africanas.

África ha sido tradicionalmente un bloque de votos decisivo en las elecciones de la FIFA, con 54 federaciones miembros que representan una porción significativa del electorado global del organismo. El apoyo africano fue fundamental en la reelección de Infantino en los últimos procesos electorales. Sin embargo, las críticas sobre la distribución de recursos, la organización de torneos y la representación africana en los órganos de decisión han ido en aumento.

Los cuestionamientos hacia Infantino se centran en la gestión de los fondos de desarrollo del fútbol africano y en la falta de avances concretos en la profesionalización del deporte en el continente. Varias federaciones han expresado su descontento con la asignación de plazas para los mundiales y con la organización de competiciones continentales. Los analistas deportivos señalan que la CAF enfrenta presiones internas para diversificar sus alianzas y no depender exclusivamente del respaldo a la FIFA.

La posible pérdida del apoyo africano podría tener implicaciones significativas para el futuro de Infantino al frente del organismo rector del fútbol mundial. Las próximas elecciones de la FIFA serán un escenario clave para medir la fuerza real del presidente suizo. Mientras tanto, las federaciones africanas evalúan sus opciones y buscan fortalecer su posición negociadora dentro del organismo. El fútbol ecuatoriano y sudamericano observa con atención estos movimientos, que podrían reconfigurar el equilibrio de poder en el fútbol internacional.