Ceuta, España. La crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta se ha intensificado con tensiones políticas entre el Gobierno central y las autoridades locales, mientras se reportan al menos 10 agresiones sexuales entre migrantes desde la entrada masiva del pasado 30 de julio, cinco de ellas violaciones. El Gobierno español ha levantado carpas ante la imposibilidad de devolver a todos los migrantes.

La situación ha generado un fuerte debate político en España. El presidente autonómico de Ceuta ha recriminado a la ministra de Sanidad, Mónica García, por acusar a su Gobierno de mantener a los inmigrantes en "condiciones de insalubridad", mientras el diputado ceutí del PSOE, Melchor León, critica la falta de implicación del presidente Pedro Sánchez en la gestión de la crisis.

Las autoridades locales reportan que desde el 30 de junio se han registrado 10 agresiones sexuales entre migrantes, cinco de ellas con penetración, además de dos expulsiones por radicalización islamista. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha asegurado que a las 1.500 plazas temporales de acogida anunciadas se sumarán más una vez que estén habilitadas, y que "los trabajos avanzan rápido".

La crisis de Ceuta se ha convertido en un tema central de la agenda política española y europea, con implicaciones para la política migratoria del continente. Se espera que el Gobierno español presente un plan integral de gestión migratoria en las próximas semanas, mientras las organizaciones humanitarias piden garantías para los derechos de los migrantes y las autoridades locales exigen mayor apoyo del Estado central.