El Gobierno ecuatoriano anunció que comprará al menos otros US$10.000 millones en reservas internacionales antes de las elecciones de 2027, según confirmó el viceministro de Economía, José Luis Daza. La medida busca fortalecer la posición financiera del país de cara a los próximos comicios y garantizar estabilidad en el sistema monetario dolarizado.
El anuncio se produce en un contexto de recuperación económica para Ecuador, que mantiene el dólar estadounidense como moneda oficial desde el año 2000. El país ha enfrentado en los últimos años desafíos fiscales importantes, incluyendo la necesidad de recomponer sus reservas internacionales tras periodos de déficit y presiones externas.
Daza aseguró que el país llegará a los próximos comicios con mejores condiciones financieras que el año pasado, y señaló que "la gente está más dispuesta a arriesgar que la robe un motochorro que a poner la plata en el sistema". La declaración refleja la confianza del Ejecutivo en la recuperación de la confianza ciudadana en el sistema financiero nacional.
La acumulación de reservas es vista como una señal de solidez para los mercados internacionales y podría facilitar el acceso a financiamiento externo en mejores condiciones. Analistas esperan que esta estrategia genere un impacto positivo en la calificación crediticia del país y en la percepción de riesgo soberano de cara al próximo ciclo electoral.