El Cártel de Los Lobos, organización criminal surgida en las cárceles de Ecuador, es considerado actualmente uno de los principales socios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de México, según informes de inteligencia de Estados Unidos. La organización ecuatoriana ha expandido su influencia desde el sistema penitenciario hacia las calles, consolidándose como uno de los actores más relevantes del crimen organizado en el país andino.
El surgimiento de Los Lobos en las prisiones ecuatorianas responde a un fenómeno de reorganización del crimen organizado en el país, que ha vivido una escalada de violencia sin precedentes en los últimos años. La alianza con el CJNG, uno de los cárteles más poderosos de México, ha permitido a la organización ecuatoriana acceder a rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa. Ecuador se ha convertido en un punto estratégico para el tránsito de cocaína producida en Colombia y Perú.
Los informes de inteligencia estadounidense señalan que Los Lobos controlan corredores de tráfico en la costa ecuatoriana y mantienen alianzas con organizaciones locales en varias provincias. La violencia carcelaria, que ha dejado cientos de muertos en los últimos años, está directamente vinculada a las disputas entre Los Lobos y otras organizaciones como Los Choneros. Las autoridades ecuatorianas han implementado operativos de seguridad en las cárceles y en las zonas costeras, aunque los resultados han sido limitados.
La cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos y México, será clave para desarticular las redes de tráfico que operan desde Ecuador. El gobierno ecuatoriano ha solicitado apoyo técnico y de inteligencia para enfrentar a las organizaciones criminales. Los analistas advierten que la lucha contra el narcotráfico requerirá de un enfoque integral que aborde tanto la seguridad como las causas sociales y económicas que alimentan el reclutamiento de jóvenes en las organizaciones criminales.