Houston, Estados Unidos. Un perito contratado por la empresa 3M utilizó ChatGPT para redactar partes importantes de su informe en un litigio por una explosión ocurrida en Houston en 2020, que causó tres muertos y destruyó unas 200 viviendas. Los prompts utilizados en la herramienta de inteligencia artificial terminaron haciéndose públicos durante el proceso judicial.

El caso ha generado un intenso debate sobre el uso de inteligencia artificial en el ámbito legal y pericial, especialmente en litigios de alta complejidad técnica. La revelación de que un informe pericial fue elaborado con ayuda de ChatGPT plantea interrogantes sobre la fiabilidad y la transparencia de los dictámenes presentados ante los tribunales.

Los documentos judiciales muestran que el perito utilizó la herramienta de IA para estructurar y redactar secciones de su análisis técnico sobre las causas de la explosión. Los abogados de las víctimas han cuestionado la validez del informe, argumentando que la intervención de la inteligencia artificial podría comprometer la independencia y precisión del dictamen pericial.

Este caso se suma a una creciente discusión global sobre los límites del uso de la inteligencia artificial en profesiones reguladas como el derecho y la ingeniería forense. Se espera que el tribunal evalúe la admisibilidad del informe pericial y que el caso siente un precedente sobre el uso de herramientas de IA en procesos judiciales en Estados Unidos.