El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes provocó la evacuación de edificios en Ecuador y Panamá, según confirmaron las autoridades de ambos países. En Ecuador, el movimiento telúrico se sintió en las provincias fronterizas del norte y en Quito, donde decenas de edificios fueron desalojados de manera preventiva, aunque no se reportaron víctimas ni daños materiales significativos.
La cercanía geográfica entre Ecuador y Colombia hace que los sismos de gran magnitud en el país vecino se perciban con frecuencia en territorio ecuatoriano. El epicentro del terremoto, localizado en el departamento del Chocó, se encuentra relativamente cerca de la frontera norte ecuatoriana, lo que explica la intensidad con la que se sintió en ciudades como Ibarra y Tulcán. Las autoridades ecuatorianas activaron de inmediato los protocolos de gestión de riesgos.
En Panamá, el sismo también provocó evacuaciones en edificios y hospitales, mientras que Venezuela evalúa la situación en sus estados fronterizos, aunque hasta anoche no reportó víctimas o daños materiales. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció asistencia a Colombia para atender la emergencia. El terremoto dejó al menos 132 muertos y más de 570 heridos en el país vecino, con decenas de edificios colapsados y hospitales desbordados.
Para Ecuador, este evento subraya la importancia de la preparación sísmica y la cooperación regional en gestión de desastres. La Secretaría de Gestión de Riesgos mantiene monitoreo permanente y recomienda a la población mantener planes de emergencia actualizados. Se espera que en los próximos días se realicen evaluaciones de daños en las provincias fronterizas y se fortalezcan los mecanismos de respuesta conjunta entre los países andinos.